Observamos que la gran semejanza entre las especies de la familia migílidos lleva a los informantes a denominar con la forma albur a sus cinco especies, esto es, se establece una homonimia próxima. En estos casos, según Alvar (1970:190): 'si la confusión se produce entre seres marinos pertenecientes a la misma familia, el riesgo lingüístico es nulo, puesto que se trata de animales sumamente parecidos, para los cuales el naturalista establece unos matices que el pueblo desatiende'. Aún siendo esta la tónica general, algunos de nuestros encuestados, en su afán de establecer diferencias entre las especies, no solo utilizan los términos sencillos, sino que usan unidades fraseológicas que determinan la distinción mediante la especificación. En estas unidades aluden a:
- Hábitat: albur de estero, albur de la mar, albur de río.
- Hábitos alimentarios: albur mojonero.
- Época del año en la que se acercan a la costa a desovar: albur sanmigueleño (San Miguel, 29 de septiembre).
En las localidades gaditanas de San Fernando, Puerto Real y Chiclana, en el ámbito de los esteros de las salinas, son características las formas derivadas alburillo y alburejo para referirse a Liza ramada y Liza aurata, respectivamente.